Quedaron esperando un colectivo que nunca apareció. Algunos consiguieron dormir en la terminal, otros en iglesias y a otros les prestaron habitaciones.

FOTO TOMADA DE GNRNOTICIAS.

Niños, jóvenes y adultos con la ilusión de regresar a su provincia quedaron varados a la vera de la ruta 22 en Río Negro. Con frío y hambre, algunos tuvieron la suerte de ser alojados, otros durmieron en iglesias y otros en la terminal. El grupo está compuesto por 33 tucumanos que desde el lunes, con los bolsos en mano, esperan una solución. 

El aislamiento los sorprendió trabajando en el sur, pero después de idas y vueltas, recién lograron conseguir un pasaje de regreso a la provincia para el 4 de julio. «Dicen que no quieren firmar los papeles para que nos den las 30 camas que necesitamos para hacer la cuarentena cuando lleguemos, que sólo nos quieren dar 20. El colectivo está acá dando vueltas desde el 4 de julio, no se quiere ir porque gastó mucho gasoil», dijo a LAGACETA.COM Juan Pérez, uno de los tucumanos damnificados. 

El viaje se pospuso para el lunes 13, pero el problema persistió y el colectivo no logró salir. Pérez comentó que la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) es la que organizó su viaje de vuelta a la provincia y que ahora están tratando de darles una respuesta para regresar lo antes posible. 

«Nosotros tenemos el certificado que consta que no tenemos síntomas, ya que fuimos al hospital nos revisaron y nos controlaron así que todos estamos bien gracias a Dios. A todos nos dieron el certificado», comentó Fátima Antonella Córdoba, de 26 años. 

La joven se encuentra varada con su papá de 62 años, José Manuel. Según cuenta, todos los ocupantes del colectivo se realizaron los estudios como condición obligatoria para poder viajar: «nos dijeron que con los permisos que tenía el micro y con los certificados que nos dieron en el hospital de acá era suficiente. Tenemos sólo el dinero para el pasaje, en el momento en que subíamos al colectivo teníamos que pagarlo y presentar el certificado». 

«Acá es temperatura bajo cero y la mayoría no tiene dónde quedarse», resaltó Córdoba desesperada.

Según Ángel Javier Cejas, ellos tendrían que haber viajado antes del cierre de fronteras pero siempre había una excusa: «el gobierno de Tucumán está haciendo abandono de persona porque antes del cierre de fronteras teníamos que viajar pero si no era que no había camas, era que no había albergue». 

Todos cumplían tareas rurales en el sur cuando llegó la pandemia. Hay familias enteras, mujeres con niños, adultos mayores y jóvenes solos varados en Río Negro. La mayoría vive en capital, Las Talitas, La Madrid, Concepción y Simoca. 

«Mis hijos me lloraban del frío y gracias a unos buenos vecinos pude conseguir una habitación», contó Florencia Dip, una mamá que está en Río Negro junto a sus hijos de dos y cuatro años. 

Los 33 tucumanos están a la espera de una respuesta. Los organizadores les informan que están tratando de resolverlo, pero aseguran que el Gobierno provincial pone trabas para su ingreso. Mientras tanto, los varados no saben qué hacer, no tienen trabajo, dinero, ni dónde dormir hasta que todo se resuelva. Piden por favor que los dejen llegar a sus casas. 

Fuente: La Gaceta – Autor: Camila Canceller

Un comentario en «Desesperados y con niños: unos 30 tucumanos están varados a la vera de la ruta en Río Negro»
  1. X favor al gobierno de Tucumán q se haga cargo de está pobre gente q la está pasando muy mal pobres los chiquitos con hambre y frío necesitan una solución urgente .la defensoría del pueblo ,defensa civil o quien le corresponde busquen una solución urgente ya x favor no lo desamparen se fueron a buscar trabajo ,no de vacaciones

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