Bajo estrictos protocolos de seguridad sanitaria, el tucumano Juan Quinteros y la alemana Katherina Mutzkau dieron el ¡SÍ! en el Registro Civil.

A tres meses del inicio de la cuarentena volvieron los matrimonios en Tucumán. El primer casamiento posconfinamiento de la provincia transcurrió bajo un estricto respeto por el distanciamiento social, incluso entre los novios, y en una sala del Registro Civil con pocas personas, todas con barbijo. Sin embargo, gracias al esfuerzo de las autoridades de la institución, hubo varios invitados que se conectaron por Zoom para estar presentes por medio de una pantalla gigante y no dejaron pasar uno de los momentos más importantes en la vida de sus seres queridos. “Quisimos darle un detalle más humanizado a una ceremonia tan importante como esta”, comentó al diario La Gaceta la ministra de Gobierno, Carolina Vargas Aignasse.

Con la incertidumbre que suele generar ser los primeros, junto con las ansias de querer casarse de una vez por todas, el tucumano Juan Quinteros y la alemana Katherina Mutzkau dieron ayer el sí. “Estamos muy felices. Esperamos mucho este momento. Se dio en las circunstancias más extrañas posibles, pero no lo podíamos postergar más”, dijo la flamante esposa, tratando de contener la emoción.

Ceremonia

Usando un vestido verde y un chal a juego, Katherina intercambiaba entre el alemán y el español para saludar a amigos y familiares por medio de la pantalla. Juan casi no hablaba; esperaba ansioso el momento de dar el “sí”. Mientras aguardaban que terminaran de sumarse todos los invitados, una amiga de la novia interpretó la marcha nupcial con su flauta traversa desde Alemania.

Cuando se acercaba el momento del intercambio de alianzas, la subjefa de Matrimonios del Registro Civil les permitió a los novios sacarse el barbijo para mirarse cara a cara y dirigirse algunas “palabras de amor”. Minutos después, cuando dieron el sí y estando ya sin barbijo, los cónyuges no esperaron el “puede besar a la novia” para acercarse y sellar su alianza con un beso.

Entre aplausos, algunas lágrimas y una nueva melodía de la flauta traversa, la pareja se despidió de los invitados y concluyó el acto nupcial.

Complicaciones y alivio

La pareja debió atravesar algunos obstáculos antes de llegar a este momento. “Hubo varias postergaciones del matrimonio. Primero, por cuestiones familiares y de papeles, y una vez que solucionamos eso, llegó la pandemia y tuvimos que volver a suspenderlo”, explicó Juan a La Gaceta.

Otro problema fue la distancia. Ella estudiaba Historia en Alemania y él se dedicaba a la música en Tucumán. Cerca de 12.000 kilómetros los separaban. Incluso hubo momentos en los que sólo podían verse una vez al año, pero eso no los detuvo y siguieron juntos. “Cuando por fin me instalé en Tucumán, por cuestiones legales me tenía que ir de vez en cuando”, contó Katherina.

Tras hacerles frente a todos los problemas, la pareja pudo casarse 14 años después de haberse conocido. “Estuvimos tres años posponiéndolo por diferentes motivos, principalmente familiares… Pero aprendimos que no había que postergarlo más”, enfatizó Katherina.

Cómo empezó

Juan y Katherina se vieron por primera vez hace casi una década y media en el teatro Alberdi. Ella, que estaba de intercambio en la Universidad Nacional de Tucumán, había asistido al concierto con algunas amigas de su misma nacionalidad. Él, en cambio, fue solo. La casualidad (o el destino) los sentó juntos.

Katherina hablaba en alemán con sus amigas cuando Juan, que había estado en Berlín, la interrumpió para preguntarle de dónde era. Eso fue suficiente para comenzar una conversación que duró varias horas.

Así comenzó la relación que debió pasar por muchos viajes, aeropuertos y complicaciones familiares hasta llegar a concretar el matrimonio.

“La primera vez que salimos fuimos a un bar a tomar algo, y cuando pedí la cuenta el mozo vino con una torta helada. Le dije que se había confundido, que era para otra mesa, pero el dueño me hizo señas desde la barra y me dijo que era nuestra, que él nos la regalaba. Yo no podía creer, desde entonces supe que ella era la indicada. Fue una señal”, recordó, conmovido, el flamante esposo.

Sacar turno: los novios pueden invitar por Zoom

El trámite debe hacerse por internet por la página del Registro Civil. Una vez que se ingresa al sitio, se debe seleccionar la opción “turno y protocolo de matrimonios”. Luego, en el día y la hora fijados por el turno el Registro Civil recibe los papeles necesarios (copia de DNI de los novios y testigos), se firma la documentación y se fija el día para la celebración del matrimonio. “Ese día los novios tienen que dejarnos el mail de sus seres queridos para que se los invite a una reunión por Zoom el día del casamiento. La idea es hacer más alegre y darle calidez a la ceremonia”, explicó Carolina Bidegorry, directora del Registro Civil.

Fuente: La Gaceta

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