Las víctimas, que no estaban en la vivienda, sospechan que la empresa de seguridad está implicada.

A las 6 de la mañana sonó el teléfono. La voz del otro lado los fulminó con unas noticias horribles: su casa del Club de Campo Los Nogales, que mayormente utilizan como vivienda de fin de semana, había sido desvalijada.

Virginia del Pero no lo podía creer. Los delincuentes se habían llevado todo, absolutamente todo; hasta la camioneta Chevrolet S10 blanca, que también guardaban ahí. Habían utilizado el vehículo para transportar los electrodomésticos.

Pero lo que más les llamó la atención es la tranquilidad con la cual actuaron los ladrones, y la facilidad con la cual abandonaron el barrio privado. Los delincuentes no salieron por algún descampado cercano, ni por una calle aledaña: se fueron por la puerta principal, ante la mirada de los guardias de seguridad de la empresa Smart.

«Para nosotros, son responsables directos. Ellos han colaborado a que se consuma el delito. Si los hubiesen reducido, bueno; pero no es el caso, todo lo contrario… ¡les han abierto la puerta!», exclamó Del Pero.

Según contó, en la filmación de la portería pudieron ver el comportamiento de los responsables de la seguridad del barrio. «Se ve cuando uno de seguridad viene en moto desde la zona de mi casa hasta la garita. Se baja, mira, e inmediatamente se ve aparecer la camioneta. Y él les abre el portón y sale; y en ningún momento aceleran», contó Del Pero.

La víctima no puede creer que los custodios de la entrada no hayan advertido el movimiento del robo que, según dijo, ocurrió alrededor de las 3. «Estoy convencida de que son ellos, que hay una complicidad. Mi casa queda a metros de la entrada; y en medio del silencio, de la oscuridad, ¿no te llama la atención que estés cargando una camioneta blanca, que enciendan el motor? ¡Es imposible que no lo vean! ¡Y le abrieron el portón!», dijo.

Contó, además, que de su casa, y en su camioneta, los delincuentes recorrieron un trayecto de 300 metros hasta una obra en construcción, de donde también robaron equipos de aire acondicionado. Y ese movimiento también la lleva a sospechar de la complicidad de los guardias. «Si no tenés la certeza de que podrás pasar sin problemas, no te jugás a salir por la entrada si estás desvalijando una casa, con la camioneta cargada bote a bote», elucubró.

Detalló que radicaron la denuncia en la Fiscalía Espacializada en Robos y Hurtos I, a cargo de Diego López Ávila. «Ya están investigando; y también denunciamos a la empresa Smart. Sólo nos llama la atención que no hayan ido aún los de Criminalística a tomar huellas; porque hay muchos lugares que los ladrones tocaron. La llave de la camioneta, por ejemplo, estaba en un cajón; o la sillita de mi hija, que la tiraron de la camioneta para poder cargar más cosas», señaló Del Pero.

Fuente: La Gaceta

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