Se gestionó la entrega de equipamiento e insumos para la institución de bien público que pertenece a la Iglesia Cristiana La Grey de Dios. El espacio brinda alimentos a familias en situación de vulnerabilidad.
El comedor solidario “El Pan de Cada Día”, de la Iglesia Cristiana La Grey de Dios, recibió equipamiento e insumos que permitirán fortalecer la asistencia alimentaria que brinda a unas 250 personas en el barrio Prados del Libertador, en Alderetes, ubicado en calle Bernabé Aráoz 800. La colaboración fue gestionada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos III, y las oficinas de Conciliación y Salidas Alternativas del Ministerio Fiscal.
Entre los elementos entregados se encuentran un horno pizzero, ollas, insumos de bazar, una mesada, una canilla para mesada y una pileta Danubio, recursos que permitirán mejorar las condiciones en las que se elaboran y distribuyen los alimentos.
El proyecto surgió ante el incremento de las necesidades básicas insatisfechas en la comunidad y tiene como objetivo brindar un plato de comida caliente y nutritivo a quienes atraviesan dificultades económicas. Actualmente, asiste a familias en situación de vulnerabilidad social y económica, niños, adultos mayores, personas con discapacidad y personas y familias afectadas por el consumo problemático de sustancias.
“Al principio cocinábamos a leña”

Natalia Medina, encargada del comedor, contó que cuando comenzaron con el proyecto asistían a unas 100 personas, pero que actualmente esa cifra se incrementó hasta llegar a 250. “La economía es a pulmón junto a las hermanas de la iglesia, vamos poniendo un poquito cada una”, explicó. Además, señaló que el trabajo comienza desde temprano: “También les damos el desayuno a los niños. Después, al mediodía, la familia los viene a buscar a los chicos y a retirar la comida”.
Para sostener el funcionamiento del comedor, las integrantes de la iglesia realizan actividades para recaudar fondos. “Con las hermanas hacemos empanadas para vender y recaudar fondos para comprar los alimentos. A veces no nos alcanza y traemos de nuestra casa fideos, puré de tomate, etc.”, relató.
En ese sentido, destacó la importancia del equipamiento recibido: “Estamos agradecidos porque el Ministerio Fiscal nos pudo ayudar, porque al principio cocinábamos a leña, lo que implicaba todo un sacrificio. Hoy podemos cocinar con gas y anafe, tres ollas, ahora también tenemos freezer, horno y una mesada. Muchas gracias al MPF que nos pudo dar una mano con esos materiales”.
Un espacio de asistencia integral
Noelia Correa, maestra de la escuelita dominical de la iglesia, explicó que la institución cumple un papel que va más allá de la asistencia alimentaria. “La iglesia desempeña su rol principalmente como soporte espiritual y alimenticio”, señaló. En ese sentido, detalló que brindan asistencia “a personas con adicciones, con discapacidad, a adultos mayores y niños. Son familias que tienen mucha necesidad”.


Correa también se refirió especialmente a la situación de los niños que concurren al espacio. “La situación de los niños está cada vez más difícil por el mundo en el que vivimos: las adicciones, la pobreza y la falta de contención y de la palabra de Dios”, expresó. Finalmente, valoró el acompañamiento recibido a través de la intervención del MPF: “Esta es una gran ayuda de recursos, es una bendición. Darle las gracias al ministro Edmundo Jiménez”.
