Hace dos días, el imputado ingresó a un comercio mayorista del rubro y se apoderó de una remachadora con la que trató de retirarse. Detectado por las cámaras de seguridad, fue perseguido por guardias privados y posteriormente detenido por efectivos de la policía provincial.

A instancias del Ministerio Fiscal, se llevó a cabo una audiencia de control de aprehensión, formulación de cargos y solicitud de medidas de coerción contra Juan Domingo Oviedo (35), acusado de intentar robar mercadería de un local comercial de la ciudad de Concepción.
La causa se encuentra bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad del Centro Judicial Concepción, encabezada por el fiscal Héctor Fabián Assad. En representación del órgano acusador intervino en la audiencia el auxiliar de fiscal Alejandro Diéguez, quien requirió la legalidad de la aprehensión civil y policial del acusado, detalló la imputación y formalizó el pedido de prisión preventiva por el plazo de 30 días.
El hecho
De acuerdo con la teoría del caso expuesta por el auxiliar de fiscal Diéguez, el hecho ocurrió el pasado 26 de octubre, cerca de horas 09:45. El imputado ingresó al comercio «Bruno Mayorista», ubicado en la intersección de Rivadavia y Francia. Con intenciones de apoderarse de bienes ajenos, se dirigió hacia el sector de herramientas y tomó una remachadora marca Total (con mango verde y envase plástico), ocultándola entre sus prendas de vestir para luego darse a la fuga.
La maniobra fue detectada a través del sistema interno de cámaras por la dueña del local y una empleada, quienes de inmediato alertaron al personal de seguridad privada. El custodio persiguió a Oviedo y logró interceptarlo a unos 50 metros del comercio, reteniéndolo con el elemento sustraído en su poder hasta la llegada de los efectivos de la Patrulla Motorizada 911, quienes concretaron la aprehensión policial y el secuestro formal de la herramienta y las prendas utilizadas.
Calificación y medidas de coerción
El hecho fue calificado provisoriamente como hurto simple en grado de tentativa, en calidad de autor.
Al momento de solicitar las medidas cautelares, el auxiliar de fiscal fundamentó la necesidad de aplicar prisión preventiva conforme a los parámetros fijados en el Código Procesal Penal de Tucumán. En su argumentación, Diéguez hizo hincapié en el peligro procesal de fuga y, especialmente, en la figura de reiterancia delictiva.
Según se acreditó, el imputado ya contaba con un legajo abierto tramitado en agosto de 2026 por una tentativa de hurto en el supermercado ChangoMás, causa en la que la Justicia le había otorgado la libertad sujeta a estrictas pautas de conducta (entre ellas, firmar quincenalmente el libro de comparendo en sede fiscal). «El imputado no compareció en ninguna oportunidad y desoyó las citaciones judiciales, mostrando una conducta evasiva y un claro desinterés por someterse al proceso», remarcó la acusación.
Por tales motivos, la Fiscalía requirió 30 días de prisión preventiva para completar las medidas probatorias pendientes (como el análisis definitivo de los registros fílmicos y declaraciones testimoniales complementarias) y avanzar de manera expedita hacia la etapa de juicio, y la jueza actuante, hizo lugar parcialmente al pedido otorgando las medidas por 15 días.